La contaminación cruzada en el ámbito sanitario es una grave amenaza, no solo para los pacientes, también para el personal. Es muy importante adoptar todas las medidas que sean necesarias para evitar la propagación de enfermedades y romper así la cadena de contagios. ¿Qué es la contaminación cruzada y cómo se puede prevenir?

¿Por qué ocurre la contaminación cruzada?

El problema de la contaminación cruzada se da cuando una persona portadora de patógenos los transfiere a otra. Los centros sanitarios y hospitales son algunos de los espacios con mayor riesgo de transmisión. ¿Por qué?

Enfermedades

La mayoría de las personas que vistan un centro sanitario lo hacen porque están sufriendo una enfermedad por el ataque de patógenos. En cualquiera de los casos, el riesgo de contagio es muy alto para el sanitario y para el resto de los pacientes, especialmente si hay contagio.

Lesiones

Los fluidos corporales son una vía de contagio. Si el paciente es portador asintomático de alguna enfermedad y acude con una herida abierta, el contagio es muy posible, especialmente por las microsalpicaduras de sangre.

Prevención

La limpieza en los centros de salud ha de ser constante y minuciosa. Con la pandemia del COVID-19 se ha podido ver lo fácil que es la trasmisión de algunas enfermedades graves. Pero no basta con la constancia, también es básico que se adopten medidas de protección individual para minimizar el riesgo de contagiar o ser contagiado.

La prevención ante la contaminación cruzada

Una vez ha comenzado la trasmisión es muy difícil controlar los contagios. Para prevenir esta situación y evitar los muchos daños que conlleva, es necesario adoptar medidas generales e individuales. Con estas recomendaciones se pueden reducir los riesgos y sus consecuencias, tanto personales como económicas.

Limpieza

Existen productos capaces de eliminar el 99 % de los patógenos. Han de utilizarse en la limpieza de los suelos y las superficies. El uso de vaporizadores para limpiar las superficies que han estado en contacto o próximas a los pacientes es una buena medida para evitar el contagio por contacto con los objetos.

Medidas de higiene

Las medidas de higiene incluyen el lavado frecuente de manos, taparse la boca al toser o estornudar con la parte interna del codo, lavar la ropa después de cada jornada, especialmente si se sospecha que un paciente es portador de una enfermedad contagiosa…

Distanciamiento

Hay que guardar distancia social y evitar el contacto directo siempre que sea posible. En los casos en los que no se puede hacer, hay que tomar medidas de protección individual.

Protección individual

La protección individual es básica para evitar el contagio. Entre las medidas que se pueden incluir están el uso de gel hidroalcohólico, los guantes de látex o el uso de mascarillas quirúrgicas de tipo IIR de TrioMed.

Productos antimicrobianos

Algunos de los productos que se utilizan en un centro de salud pueden ser fuente de contagio. Por ejemplo, el esparadrapo, que una vez abierto el envase deja de ser estéril. Sin embargo, si se utiliza el esparadrapo antimicrobiano de TrioMed, el riesgo se reduce.

Evitar la contaminación cruzada puede librar de las consecuencias personales y económicas de una transmisión. Pon en práctica nuestros consejos y utiliza nuestros productos para minimizar al máximo los riesgos.

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