La contaminación microbiológica en espacios sanitarios se produce cuando aparecen microorganismos infecciosos en el material o en el centro. Entre estos patógenos se cuentan los virus, las bacterias o los hongos. ¿Cuáles son los riesgos y cómo se minimizan?

Riesgos de contaminación microbiológica en espacios sanitarios

Los riesgos de la contaminación microbiológica en espacios sanitarios son muchos. Uno de ellos es la infección nosocomial, aquella que el paciente o el sanitario adquiere dentro del hospital o centro de salud. Además de los problemas para el afectado, también supone un aumento en los gastos médicos.

Los principales causantes de este tipo de contaminación son muy variados. Existen distintas familias de patógenos que pueden convertirse en una fuente de contagio en cualquier hospital o centro de salud. Entre estos estarían los siguientes:

Virus

Existen millones de virus. Son extremadamente pequeños. Se componen de un genoma y un envoltorio de proteína. Necesitan infectar a otros organismos, como células o bacterias, para sobrevivir y multiplicarse. Se transmiten adheridos a otras micropartículas que encuentran en fluidos, como la saliva.

Bacterias

Forman el grupo más importante de agentes infecciosos que contaminan los espacios sanitarios. Las hay de tipo grampositivas y gramnegativas, dependiendo de su pared celular. La mayoría son beneficiosas y actúan en simbiosis con los seres vivos. Sin embargo, hay otras que son perjudiciales y pueden llegar a causar la muerte.

Hongos

Los hongos y levaduras poseen unas características biológicas que los sitúan entre el reino vegetal y el animal. Hay más de 80 000 especies, aunque solo 50 causan daños en los humanos sanos. La mayoría de los daños los presentan en la piel, pero algunos atacan al sistema respiratorio, pudiendo llegar a los pulmones y causar la muerte.

Priones

Son proteínas mal plegadas que pueden transmitirse de forma similar a los virus. Cuando entran en el cuerpo, encuentran otras proteínas del mismo tipo a las que transfieren el defecto, causando enfermedades graves, principalmente de tipo de neuronal.

Protozoos

Se trata de organismos unicelulares que actúan como parásitos en el interior del cuerpo y pueden causar graves complicaciones y la muerte. Son extremadamente contagiosos. Basta un solo organismo para producir una infección. Algunas de las enfermedades que cusan son la de Chagas, la enfermedad del sueño, la giardiasis o la malaria.

Combatir la contaminación microbiológica en espacios sanitarios

Aunque existen fármacos para combatir algunos virus y bacterias, no todas se pueden tratar. Muchas dejan graves secuelas de por vida e incluso causan la muerte. Además, hay algunas que han creado resistencia a los medicamentos, por lo que pierden su efectividad. Por eso, la prevención es la mejor opción para combatir la infección microbiana.

Una de las mejores maneras de combatir la contaminación es mantener limpias las superficies, utilizando productos desinfectantes específicos. Los filtros hepa en los sistemas de ventilación también son una solución para purificar el aire. Los productos de limpieza con características antimicrobianos también son una gran opción.

Sin embargo, lo más conveniente para evitar contagiar y ser contagiados es la utilización de medios individuales de protección. Entre los más comunes y efectivos están el lavado frecuente de manos, el uso de geles desinfectantes para las manos, los guantes de látex y las mascarillas.

En TrioMed fabricamos las mascarillas más adecuadas para combatir la contaminación microbiológica en espacios sanitarios. Son del tipo IIR, lo que quiere decir que tienen efectividad superior al 99 % y son resistentes a las salpicaduras. Además, su composición desactiva la mayoría de los patógenos nocivos.

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