¿Te has preguntado alguna vez qué son las bacterias nosocomiales? Pues son aquellas infecciones bacterianas que se desarrollan durante una hospitalización o justo después de esta, cuando están relacionadas con alguno de los procedimientos realizados en este tiempo. Por desgracia son frecuentes y, aunque la mayoría de las veces tan solo causan alguna que otra complicación, en los casos más graves podrían suponer enfermedades de consideración. Además, provocan muchos gastos innecesarios a la Sanidad Pública.

¿Qué tipos de infecciones por bacterias nosocomiales hay?

Los contagios en los centros sanitarios pueden provenir de tres lugares diferentes: del interior, del exterior o de otros hospitales. Según el tipo, se dice que son bacterias intrahospitalarias, extrahospitalarias o interhospitalarias. ¿Qué representa cada una de estas definiciones?

  • Bacterias intrahospitalarias. Las bacterias permanecen en el interior de los hospitales.
  • Bacterias extrahospitalarias. Las bacterias llegan desde fuera del hospital.
  • Bacterias interhospitalarias. Son producidas por bacterias que llegan de otros hospitales al derivar a un paciente.

Dentro de los hospitales, el contagio se puede dar por diferentes razones. Cuando bacterias que habitualmente no harían daño a una persona proliferan y se convierten en peligrosas, se dice que son endógenas. Suele ocurrir cuando el sistema inmune se debilita por un tipo de tratamiento o por otra enfermedad.

En los casos en los que la bacteria dañina se transmite por el contacto entre el profesional y el paciente o el contacto con material contaminado, se dice que son exógenas. También es posible que ocurra por una intoxicación alimentaria o por un medicamento en mal estado. En cualquier caso, es un tipo de contaminación cruzada que puede generar un brote.

¿Por qué se producen las infecciones por bacterias nosocomiales?

Las bacterias nosocomiales suponen un gran problema para las personas que están ingresadas en el hospital y para los que trabajan en ellos. Entender cómo se producen las infecciones es una de las claves para combatirlas. Te mostramos cuáles son los principales factores.

  • Periodo prolongado de hospitalización. Las bacterias que sobreviven en el centro suelen ser resistentes y, por una cuestión de probabilidad, es posible que algunos pacientes terminen por sufrir infecciones bacterianas intrahospitalarias
  • Uso de medicamentos agresivos. Algunos medicamentos debilitan el sistema inmune y dejan al paciente más vulnerable.
  • Contaminación del material médico. El material médico se puede contaminar al salir de su envase esterilizado.
  • Limpieza y ventilación insuficientes. Si la limpieza o la ventilación es insuficiente, lo más probable es que finalmente se generen bacterias nosocomiales.
  • Escasas medidas de protección individual. Si los pacientes que acuden a los hospitales o los facultativos no disponen de medidas de protección individual, podría ocurrir que surja un contagio.

¿Cómo evitar las bacterias nosocomiales?

La lucha contra las bacterias nosocomiales incluye varias medidas. Entre estas estarían la limpieza con productos bactericidas, la buena ventilación, el lavado de manos, el uso de medios de protección individual, como mascarillas, y el uso de productos antimicrobianos. En Triomed disponemos de esparadrapo y mascarillas tratadas con una solución que destruye los patógenos en un 99 %. En nuestra web encontrarás más información sobre cada uno.

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