Desde que las mascarillas llegaron a nuestras vidas, hemos conocido mucho sobre este producto que antes estaba destinado solo a sanitarios y a personas con algunas enfermedades y ahora es un complemento más para todos. Muchas personas empezaron utilizando la que le había hecho algún familiar, pero pronto supimos que había otros modelos mucho más seguros, como las quirúrgicas o las de tela homologadas. En los últimos tiempos mucho se ha hablado de las mascarillas FFP2, la razón es que algunos países las han hecho obligatorias. En las siguientes líneas intentaremos analizar por qué no lo son en todos. 

¿Qué son las mascarillas FFP2?

Las mascarillas FFP2 son consideradas como Equipo de Protección Individual, EPI, algo que no ocurre con las quirúrgicas. Hasta ahora solo se recomendaba su uso para profesionales sanitarios, con profesiones de riesgo por cualquier otra razón y para las personas con algún tipo de enfermedad vulnerable al coronavirus. 

Este tipo de mascarillas es muy eficaz a la hora de filtrar el aire y evita la entrada de cualquier partícula que pueda resultar perjudicial. Su duración es similar a la de una mascarilla quirúrgica, unas cuatro horas, pero su precio es bastante más alto. 

¿Serán obligatorias en España?

En muchos países las mascarillas FFP2 son obligatorias, al menos en ciertas circunstancias. Esto ha llevado a que en España surja el debate de si se debe tomar también esta medida o no. 

La Sociedad Española de Medicina Preventiva Salud Pública e Higiene, Sempsph, ha declarado que no recomienda hacer obligatorias las mascarillas FFP2 en nuestro país en el transporte público o interiores con una ventilación deficiente. Dice que en esos casos lo mejor es utilizar una mascarilla quirúrgica. 

Los expertos señalan que obligar en algunas circunstancias a utilizar las FFP2 puede dar una falsa sensación de seguridad a quien la lleve, que le haga relajarse y tomar algunos riesgos innecesarios. En su opinión, es suficiente con utilizar mascarillas higiénicas homologadas y quirúrgicas. 

Además, también tienen en cuenta que si se hicieran obligatorias podría darse un problema de abastecimiento y que esto podría suponer que el personal sanitario tuviese de nuevo problemas para acceder a esta herramienta tan importante para ellos. 

Además, comentan también los expertos que, si se hiciera obligatorio su uso, el Estado tendría la obligación no solo de facilitar las mascarillas, sino también de hacer que su uso diario fuese correcto y que los precios sean asequibles para todos. 

De hecho, creen que la obligación de usar esta clase de mascarillas debe ser el último recurso. Además, señalan que cuando se hace obligatorio algo a nivel general, las personas sienten que se ha limitado su libertad individual. 

Por supuesto, también hay voces a favor y algunos sanitarios, por ejemplo, creen que no sería complicado hacer obligatorio su uso en el transporte público, ya que es una medida fácil de controlar. 

Lo único claro de momento es que las mascarillas FFP2 no van a ser obligatorias en España. Solo el tiempo dirá si lo serán alguna vez.